Escribimos para cambiar el mundo que nos rodea

El lenguaje escrito es uno de los principales canales de comunicación y un vehículo de la transmisión cultural. Es un medio de difusión para informar, transmitir ideas, opiniones, emociones…: comunicar. Pero la ausencia de un interlocutor, ya que en la escritura este es figurado o imaginado, obliga a tener en cuenta cada uno de los factores que le van a facilitar al lector una correcta interpretación.

Tal objetivo se logra cuando el texto es cohesivo, coherente y presenta una estructura organizada. Ten siempre presente que la jerarquización de ideas potencia la legibilidad. Del mismo modo que las faltas de ortografía y los errores gramaticales se convierten en un foco de distracción que dificulta la fluidez de la lectura o que las inadecuaciones léxicas empobrecen el escrito, las buenas ideas mal organizadas pueden provocar el abandono de la lectura por generar confusión en el lector, que se ve obligado a interpretar por su cuenta qué es exactamente lo que se le quiere comunicar. Sin duda alguna, ese no es el propósito de alguien que ha entregado su tiempo y su esfuerzo en volcar, sobre el papel o la pantalla, sus conocimientos o ideas.